La presencia en buscadores entra en el oficio de apoyo cuando Softarq construye o toca la web: arquitectura, títulos y una página que se pueda encontrar. Este perfil es otra cosa. El sitio ya está publicado. Se añaden landings, se cambian direcciones, se copian plantillas. La vigilancia es el proceso repetible que recorre lo pactado y deja lo que falla a la vista.
Softarq no vende un puesto en el buscador. El agente no investiga palabras como un consultor, no escribe los textos y no compra enlaces. Recorre, contrasta y avisa. Quien mantiene el contenido o la dirección corrige. Encaja si hay páginas concretas y un criterio de acierto; no si se pide «más tráfico» sin alcance.
El piloto se acota a un conjunto de páginas. Se revisa si marca lo que una persona también vería —un título vacío, un error, dos fichas que se pisan—. Si encaja, se deja en producción con el mismo límite: el agente avisa; usted prioriza.