Este perfil no sustituye al oficio de apoyo: los textos legales y un aviso honesto entran en el alcance cuando Softarq construye o toca la web. El agente viene después, o en paralelo, para un sitio que ya está vivo. Las páginas cambian. Los proveedores también. La vigilancia es un proceso repetible, no un PDF de una vez.
Softarq no vende un sello de RGPD. El agente recorre lo pactado, contrasta lo que el sitio hace con lo que dice, y deja el hallazgo a quien responde. Si solo hay cookies técnicas, el criterio sigue siendo el de siempre: no hay banner de adorno.
El piloto se acota a un conjunto de páginas y a un criterio de acierto que se puede mirar. Si encaja, se deja en producción con el mismo límite: el agente avisa; usted decide.