Softarq

AgentesCookies y RGPD

Cookies y RGPD. Vigila el sitio: lo que se guarda, el aviso y lo que el texto dice.

El agente recorre las páginas pactadas, ve qué se guarda en el navegador y si el aviso y los textos dicen lo mismo. Si aparece algo nuevo o no cuadra, avisa. No da consejo jurídico ni declara el sitio conforme. Una persona decide qué se cambia.

A quién cubreQuien responde del sitio —producto, marketing, administración o la persona de privacidad— y no puede revisar a mano cada cambio de página o de script.

El flujo. Lo que hace este agente, en orden.

En detalle

Este perfil no sustituye al oficio de apoyo: los textos legales y un aviso honesto entran en el alcance cuando Softarq construye o toca la web. El agente viene después, o en paralelo, para un sitio que ya está vivo. Las páginas cambian. Los proveedores también. La vigilancia es un proceso repetible, no un PDF de una vez.

Softarq no vende un sello de RGPD. El agente recorre lo pactado, contrasta lo que el sitio hace con lo que dice, y deja el hallazgo a quien responde. Si solo hay cookies técnicas, el criterio sigue siendo el de siempre: no hay banner de adorno.

El piloto se acota a un conjunto de páginas y a un criterio de acierto que se puede mirar. Si encaja, se deja en producción con el mismo límite: el agente avisa; usted decide.

Qué sabe hacer

  • Recorre las páginas y los flujos pactados del sitio público.
  • Detecta qué se intenta guardar en el navegador y si el aviso de consentimiento está, o si no hace falta porque solo hay lo técnico.
  • Contrasta lo detectado con los textos del sitio —aviso, política de cookies, privacidad— y señala si no dicen lo mismo.
  • Avisa cuando aparece un guardado nuevo, un script que no estaba o un aviso que ya no corresponde.
  • No redacta dictámenes ni declara conformidad: deja el hallazgo con rastro, para que una persona decida.
  • Convive con el oficio de apoyo: los textos legales y el aviso honesto entran en el alcance de la web, no como un extra al final.

Casos de uso. Cómo se ve en el día a día.

Un script nuevo en el sitio

Quién
Quien publica o deja publicar piezas de analítica, de publicidad o de un proveedor, sin pasar cada vez por privacidad.
Antes
El script se cuela en una campaña. El aviso y la política siguen igual. Nadie lo cruza hasta que alguien pregunta.
Qué hace el agente
Recorre el sitio, ve el guardado nuevo y avisa: qué página, qué se intenta guardar, qué texto no lo menciona.
Cuándo interviene una persona
Decide si se quita, si se documenta o si se pide consentimiento. El agente no cambia el sitio por su cuenta.

El aviso no dice lo que hace el sitio

Quién
Marketing o producto, cuando el banner, la política y lo que ocurre en el navegador han dejado de coincidir.
Antes
Se actualiza una página o un proveedor. El texto se queda. El visitante ve un aviso que ya no es verdad.
Qué hace el agente
Contrasta aviso, política y lo detectado. Marca el desajuste y deja el rastro de la pasada.
Cuándo interviene una persona
Reescribe el texto o cambia lo que se guarda. Esa decisión es jurídica y de negocio; el agente no la toma.

Solo lo técnico, sin banner de adorno

Quién
Un equipo que no quiere un muro de cookies si el sitio no guarda nada no esencial —el criterio de Softarq en su propia web.
Antes
Se copia un banner «por si acaso». O se asume que sigue sin haber nada que pedir, sin comprobarlo.
Qué hace el agente
Recorre y confirma si solo hay lo técnico. Si es así, no pide un banner. Si aparece algo más, avisa.
Cuándo interviene una persona
Mantiene el criterio honesto. El agente no inventa un consentimiento que el sitio no necesita.

Cuándo tiene sentido

  • Hay un sitio público que cambia —páginas, campañas, proveedores— y hay que vigilarlo de forma repetible.
  • Existe un aviso o unos textos legales que deben decir lo que el sistema hace, no un modelo genérico.
  • No se busca un sello ni un dictamen: se busca un piloto que se pueda revisar, con un momento en el que interviene una persona.

Qué se entrega

Cuando Softarq implanta este perfilUn agente operable en los sistemas de esta área: alcance cerrado, piloto que se puede revisar, límites claros y traspaso.

  • El agente operable sobre el sitio pactado, con las páginas y los flujos cerrados por escrito.
  • Límites claros: el agente recorre, contrasta y avisa; no declara conformidad ni cambia el sitio solo.
  • Un registro de cada pasada —qué se vio, qué no cuadraba, qué se avisó— y un criterio de acierto que se puede revisar.
  • Traspaso documentado. Usted se queda el control.

¿Encaja este perfil?

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